Un buzo profesional se diferencia del recreativo por los altos riesgos asociados al trabajo y la necesidad de una formación y equipamiento especializados. Los buzos profesionales realizan labores de mantenimiento y reparación en infraestructuras subacuáticas como cascos de barcos, muelles, plataformas petrolíferas y acuicultura, pero también se encargan del rescate de vehículos y personas caídas al agua, así como del salvamento de embarcaciones que han sufrido accidentes, participan en trabajos de construcción y montaje submarino y realizan trabajos científicos, de investigación, fotografía y filmación submarina.
Durante las asambleas, a las que asistió un veedor de la Secretaría de Trabajo, se debatió sobre el proyecto de Vaca Muerta y se resaltó la importancia de que el Estado hubiera recuperado YPF. “En Punta Colorada, frente a Sierre Grande, en el Sur, hay dos proyectos: uno que va a producir gas para exportar y otro que será la creación del dos mono boyas que se va a hacer en dos etapas con dos modalidades de buceo, una de menos profundidad y otra de gran profundidad”, contó Néstor Andarsen, secretario general de la Asociación de Buzos Profesionales.
Andarsen contó además que están en conversaciones con las empresas que están interesadas en la licitación: “venimos trabajando el tema paritario, es decir, los valores que debe cobrar el buzo profesional y también cómo deben ser cuidados los trabajadores (la parte de seguridad). Desde la asociación estamos muy interesados, sobre todo los trabajadores free lance; hay 300 buzos activos”.
También se habló de la importancia de seguir explorando posibilidades de trabajar en alguna ley previsional para los buzos profesionales porque al trabajar en condiciones tan difíciles “sufrimos un deterioro temprano de nuestra salud. Todos coincidimos que la asamblea ha sido muy positiva en cuanto a la participación y el debate”, señaló el dirigente.
Fuente: www.ctaa.org.ar