La decisión del Gobierno Nacional de dar de baja cerca de 900.000 planes sociales y reemplazarlos por vouchers de capacitación generó un fuerte rechazo en organizaciones territoriales. En Córdoba, referentes sociales advierten sobre un escenario de creciente angustia y deterioro en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables. Reproducimos la entrevista realizada por el periodista Juan Yacobs a la dirigente territorial Silvia Alcoba.
Así lo expresó Silvia Alcoba, Secretaria Adjunta de la CTA Autónoma Córdoba y de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), quien alertó sobre el impacto directo que tendrá la medida en miles de familias que dependen de estos ingresos para subsistir.
Según detalló, el recorte alcanza a beneficiarios del programa “Volver al Trabajo” —continuador del Potenciar Trabajo—, que dejará de pagarse en abril. “Estamos hablando de ingresos de 78.000 pesos que, aunque insuficientes, en muchos casos garantizaban al menos la alimentación básica de una familia”, sostuvo.
“Momentos de angustia y desolación”
Desde el trabajo cotidiano en comedores y merenderos, Alcoba describió un panorama crítico: “Se están viviendo momentos de angustia, de desolación. Las compañeras se preguntan ‘¿para dónde vamos ahora?’”.
En ese sentido, cuestionó la denominación del programa como “Volver al Trabajo”, al remarcar que quienes lo perciben realizan tareas concretas en la economía social: “Es un trabajo que no se ve, que siempre fue desvalorizado. Se los estigmatizó como ‘planeros’, pero sostiene comedores, merenderos y redes comunitarias”.
La dirigente advirtió que la eliminación del ingreso impactará directamente en esos espacios: “Ese dinero, aunque mínimo, servía para garantizar una merienda o una comida para los chicos”.
Sin empleo y con mayor vulnerabilidad
Alcoba también puso el foco en la falta de alternativas laborales: “No hay trabajo. Hay despidos todos los días y el poder adquisitivo no alcanza. Hoy, quien come una vez al día es quien tiene algún ingreso”.
En ese contexto, alertó sobre el avance de economías ilegales como forma de subsistencia: “La falta de oportunidades empuja a muchos hacia el narcomenudeo, que aparece como dinero fácil”.
Además, describió una creciente dependencia de los comedores comunitarios: “La gente va viendo en qué comedor puede comer hoy y en cuál mañana. La situación es grave”.
Autocrítica y fragmentación social
La referente social también realizó una autocrítica hacia el interior de las organizaciones: “No se pudo sostener la unidad. Hubo sectores que hicieron un mal uso de los recursos y eso debilitó la organización”.
Según señaló, esto dejó a muchos beneficiarios en una situación de mayor desprotección frente a la actual política de recorte. “Hoy hay una gran masa de personas sin contención, sin organización que los represente”, afirmó.
“La única salida es la organización”
Frente a este escenario, Alcoba planteó que la única alternativa es fortalecer la organización comunitaria: “Hay que transformar la bronca en organización y salir a pelear por los derechos”.
En ese marco, denunció episodios de persecución y judicialización de la protesta social en la provincia. Relató que integrantes de su organización fueron detenidos tras una movilización para reclamar alimentos el 28 de agosto del año pasado: “Fue una emboscada. Nos detuvieron por visibilizar el hambre”.
La dirigente interpretó estos hechos como un intento de disciplinamiento: “Buscan callarnos, pero eso nos da más fuerza. Nuestro único ‘delito’ fue salir a reclamar lo que corresponde”.
Un rol clave en tiempos de crisis
Finalmente, Alcoba reivindicó el papel histórico de la CTA en contextos críticos y llamó a reconstruir la organización de los trabajadores: “La Central siempre fue un motor en momentos difíciles. Hoy tenemos que volver a enamorar a la gente de un proyecto colectivo”.
Y concluyó con una advertencia sobre el rumbo actual: “Estamos ante un modelo que promueve el individualismo y profundiza la desigualdad. La única salida es colectiva”.
La eliminación de estos programas sociales abre un nuevo capítulo en la política social argentina, con consecuencias que, según advierten desde el territorio, ya comienzan a sentirse con fuerza en los barrios populares.
Fuente: www.radiopanamericana.com.ar