El Gobierno Provincial acaba de avanzar con la reglamentación de la Ley 10889 para la unificación del régimen laboral del Personal de Salud sin convocar a quienes día a día sostienen la salud pública: Las y los trabajadores.
Andrea Ferreyra (foto), Delegada de ATE Río Cuarto en el Nuevo Hospital explicó: “Los trabajadores hemos peleado mucho y de manera muy ardua por avanzar en la reglamentación de una ley que permitiría mejoras en el poder adquisitivo de las y los trabajadores/as al posibilitar cambios en los grupos ocupacionales y reordenamiento dentro de los Equipos de Salud”.
Y agregó: “No obstante, advertimos con preocupación que esta reglamentación no sólo se hizo a espaldas de los equipos de salud que tanto trabajamos para impulsarla, sino que habilita mecanismos de contratación que profundizan la precarización laboral [art. 107 bis].
A su juicio, “uno de los puntos más preocupantes abriría la posibilidad de blanquear una práctica ilegal que ya veníamos denunciando: El trabajo por hora, por módulos o por prestaciones puntuales, sin relación contractual duradera, con lo cual se pierde la estabilidad laboral”.
Por otro lado, no hay claridad sobre el cumplimiento de un principio básico que las y los trabajadores quieren defender: La migración al nuevo régimen debe ser voluntaria y sin pérdida de derechos y garantías adquiridas en el régimen anterior.
¿Qué implica esto? Que podrían verse afectados los cargos concursados, la antigüedad y el lugar que cada trabajador y cada trabajadora ocupa en el organigrama.
Los trabajadores quieren estar presentes en la reglamentación. Quieren garantizar que ningún derecho se pierda. Quienes sostienen cada día el sistema de salud, no pueden hacerlo con salarios de pobreza, precarización e inestabilidad laboral.