La economía libertaria no derrama: El empleo formal en caída libre

La evolución del trabajo registrado a abril de 2026

Los últimos datos del empleo registrado exponen una de las principales contradicciones del modelo económico de Javier Milei. Desde el inicio de la gestión, la actividad económica acumuló un crecimiento del 5,5%, mientras el empleo asalariado formal del sector privado cayó un 3,7%. La recuperación económica no genera empleo de calidad y, aun en los sectores más dinámicos, continúa la destrucción de puestos de trabajo.

 Desde noviembre de 2023 se perdieron casi 330 mil empleos asalariados formales entre el sector privado, el sector público y el trabajo en casas particulares.
 El sector privado concentra el 71,4% de los puestos destruidos, con una pérdida acumulada de 235,4 mil empleos. Solo durante los primeros cuatro meses de 2026 se eliminaron cerca de 32 mil puestos privados.
 El crecimiento del monotributo incorporó aproximadamente 150 mil trabajadores, por lo que apenas compensó el 45,5% del empleo asalariado formal perdido, consolidando formas laborales con menores derechos y mayor precariedad.
 Incluso las actividades consideradas “ganadoras” destruyen empleo. En el último año, la producción minera creció 17%, la agropecuaria 10,9% y la intermediación financiera 4,5%, mientras el empleo formal cayó en esas ramas un 5%, 0,1% y 4,6%, respectivamente.
 La industria manufacturera perdió 83 mil empleos y la construcción 60,6 mil. En conjunto, explican el 61% de los puestos privados destruidos durante la gestión. Al sumar transporte y comunicaciones, y actividades inmobiliarias y empresariales, cuatro ramas concentran el 82% de la pérdida.
 Solo Neuquén y Río Negro crearon empleo privado formal, con 13,3 mil puestos entre ambas. Esa expansión equivale a apenas el 5% de los 246,7 mil empleos perdidos en el resto del país.

La experiencia de estos años confirma que el crecimiento económico, cuando se sostiene sobre actividades poco intensivas en trabajo y sobre el debilitamiento de los derechos laborales, no mejora por sí mismo las condiciones de vida. La economía puede crecer mientras se reduce el empleo asalariado formal y avanza la precarización.

VER INFORME

Fuente: www.ipypp.org.ar