“Para que el dolor se transforme en organización”

Reproducimos el documento dado a conocer por la Mesa Sindical y Social de Córdoba con motivo de su primera acción pública desarrollada el 29 de mayo pasado, en un nuevo aniversario del “Cordobazo”.
“A 57 años de la gesta histórica que transformó la matriz de resistencia de nuestro país, el ‘Cordobazo’ no es una foto vieja en un libro: Es un camino que hoy volvemos a transitar.

“En un contexto nacional de crueldad social, donde miles de cordobeses se ven obligados a elegir entre pagar un boleto de colectivo o garantizar el pan en sus mesas, las organizaciones gremiales y sociales que conformamos esta Mesa Sindical y Social nos plantamos en el espacio público. Esta actividad es nuestro punto de partida. Es el primer paso de un camino largo que decidimos empezar a caminar juntos. Elegimos las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Económicas y de la Facultad de Ciencias de la Comunicación para sellar una alianza de cara al pueblo.

“Nos presentamos ante los miles de trabajadores precarizados, informales, estudiantes y vecinos que aún no nos conocen, para decirles que no están solos: Acá hay un espacio para refugiarse, resistir y construir de manera horizontal. Y le enviamos un mensaje claro a la dirigencia política y corporativa: Acá está el movimiento obrero, estudiantil y social organizado, de pie, que no está dispuesto a entregar un derecho más. Hoy nos encontramos en torno a este almuerzo popular.

“Porque para nosotros, el guiso que compartimos no es un simple plato de comida; es una declaración de principios y una acción política profundamente significativa. La olla es nuestra primera línea de organización, la más pura y de base, esa que se da todos los días en nuestros barrios, entre quienes somos solidarios porque conocemos en carne propia el hambre y las necesidades. Compartir el almuerzo hoy —eso que a tantas familias les falta por las políticas de ajuste— es nuestro gesto de resistencia comunitaria. Y comemos juntos para hacer algo que también hace mucha falta: Escucharnos. Para que el dolor se transforme en organización y la palabra de cada compañero sea el motor de la lucha.

“Hoy venimos con el orgullo de nuestras identidades. Llevamos las banderas de cada sindicato, de cada organización estudiantil y cada organización social, no como escudos de egos o personalismos, sino como el testimonio vivo de los sectores que representamos y defendemos todos los días. Diferentes historias, una misma urgencia.

“Desde abajo, colectivamente, alimentando la solidaridad y con la dignidad como norte: A 57 años del ‘Cordobazo’, gesta obrero-estudiantil. Unidad desde abajo: Vamos caminando”.