Pobres trabajadores, trabajadores pero pobres

La semana pasada se dieron a conocer los nuevos valores del INDEC, donde se informó cuánto es lo que necesita una familia para nos ser pobre. Desde RETRUCO hablamos con representantes de los trabajadores en la ciudad, quienes aseguraron que “la situación es preocupante”, y que la mayoría de los empleados están por debajo de la línea de la pobreza. Hoy, tener empleo no garantiza nada. 

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que una familia tipo, dos adultos y dos menores, necesitó en el mes de febrero 27.570,43 pesos para no ser pobre. Llegó a 32% la pobreza, lo que significa que 14,3 millones de personas están en esta condición, y la la indigencia representa el 6,7%, son 3 millones de personas.

Pobreza cero

Hoy decimos con certeza que es una realidad muy distante la promesa de campaña de “Pobreza cero” que se anunciaba hace más de tres años por el actual presidente Mauricio Macri. Sin embargo, sigue siendo en la actualidad en la página principal de CAMBIEMOS, una de las principales consignas en el sitio que está junto a “Unir a los argentinos” y “Terminar con el narcotráfico”.

Cuando uno ingresa a esta sección hay un texto, sólo un texto, que habla sobre la propuesta. Parte del discurso expresa: “El desarrollo de la Argentina está llegando a través de la inversión en infraestructura más fenomenal de la historia, del control de la inflación, del crecimiento económico, de las inversiones que generan trabajo. Y está llegando, además, con diálogo, sin imponer nada, porque entendemos que la mejor manera de cambiar es hacerlo todos juntos”.

Sin entrar en discusión sobre  “la inversión en infraestructura más fenomenal de la historia, del control de la inflación, del crecimiento económico, de las inversiones que generan trabajo”, o sobre la cantidad de desempleo que existe en la actualidad, nos detenemos en la realidad que planteamos desde RETRUCO, donde los trabajadores no llegan a la Canasta Básica, donde por más que se tenga un empleo en blanco, la pobreza define la realidad de los hogares.

Tenés trabajo, pero ¿sos pobre?

Lo que conceptualiza la canasta básica para el INDEC es la cantidad mínima de alimentos, indumentaria y servicios necesarios para no caer por debajo de la línea de la pobreza, que creció un 4,3% en el mes de febrero.

Hablamos con representantes de los trabajadores para conocer cual es la realidad que se vive, que vivimos.

Cuando nos referimos al ámbito periodístico, a los trabajadores de la comunicación, no quedamos fuera de la pobreza. Javier Lucero, Secretario Gremial de la Seccional Río Cuarto del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA), informó que el sueldo básico del periodista con el último acuerdo alcanzado es de 25.100 pesos, “por debajo de la línea de pobreza, de los 27.000 pesos”. Desde el sindicato se realizan paritarias semestrales, “pero la verdad que no podemos alcanzar ni cerca el nivel de la inflación”, sostuvo Lucero.

Explicó que las paritarias se extienden tanto, que lo discutido y lo logrado se aleja considerablemente a lo necesario en los hogares de los trabajadores. “Las empresas saben de las posiciones que tienen los gremios en tanto a la debilidad o fortaleza para manifestarse, y se aprovechan de esta circunstancias para directamente manejar los números con absoluta arbitrariedad, sin ningún tipo de contemplaciones”, destacó Lucero. Lo acordado en las paritarias del año pasado se acercó bastante el nivel de inflación que tenía en ese momento el INDEC, pero Lucero expresó que en realidad lo que se necesita es más, “porque cuando vas a las góndolas la inflación es mucho mas grande”.

El Secretario Gremial del Cispren Río Cuarto dijo que esta realidad afecta directamente al trabajador de la prensa, “las perdidas adquisitivas son muy fuertes y afecta el ejercicio del oficio, porque muchos trabajadores tienen que buscar otro trabajo. Lo que se perjudica es el bien social, que es el bien de la información, porque el tiempo que deberíamos utilizar para buscar más información, y leer en profundidad sobre los temas que tratamos, tenemos que utilizarlo en buscar otro trabajo”.

Por su parte, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) expresó que la Canasta Básica representa más de lo que informó el INDEC: “Lo que necesita una familia tipo ronda los 37.000 pesos. Entonces decimos que los trabajadores del Estado están muy por debajo de la línea de pobreza”, sostuvo Walter Ávalos, Secretario General de ATE río Cuarto.

Explicó que quienes pueden tener la posibilidad de llegar son los trabajadores provinciales, según la categoría y la antigüedad, “pero el que recién ingresa está muy por debajo de eso, al igual que en los organismos nacionales”.

Y agregó: “Nosotros entendemos que es imposible llevar adelante una economía en una casa cuando todos los precios están cotizando a nivel dólar y nuestro salario a nivel peso. No se trata de que el gobierno nacional está errando el rumbo, sino que justamente están haciendo lo que vinieron a hacer, que es favorecer a los grupo concentrados de poder a costa del bolsillo de los trabajadores y trabajadoras”.

Si hablamos del sueldo más alejado de los 27.000 pesos necesarios para no ser pobre, nos referimos a las empleadas domésticas, quienes con el último aumento del 3% aplicado a partir del primero del marzo, que completa el acuerdo del año pasado del 25%, llega a un “sueldo exactamente fijado en 11.o46,30 pesos, para tareas generales en una casa de familia”, sostuvo Viviana Pomiglio, coordinadora del Sindicato de Personal de Casas de Familia (SINPECAF) en Río Cuarto, quien expresó que claramente el 25% acordado se diluyó con rapidez.

“Este sector de las trabajadoras ha quedado muy debajo de la canasta básica, y están en una situación, en una franja, donde tienen menos oportunidades que otros sectores salariados, realmente es un sector sumamente desprotegido”. Pomiglio expresó que “la situación es sumamente preocupante en este contexto, donde no sólo preocupa el ingreso, sino la posición de los empleadores en la reducción de los horarios, y de los puestos de trabajo”.

Hace un tiempo el trabajo en blanco significaba seguridad, bienestar, tranquilidad. En la actualidad, apenas llega a satisfacer algunas de las necesidades de los hogares. Con campañas electorales que golpean las puertas de las casas de familias, los trabajadores no necesitamos promesas, necesitamos satisfacer necesidades básicas, necesitamos saber que si tenemos trabajo podemos estar tranquilos, y que si no lo tenemos, lo van a generar.

Fuente: www.retruco.com.ar