“Una vez más, desde el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA) volvemos a demostrar que cuando hay organización, convicción y lucha, los resultados llegan.
“La Justicia ha ordenado la reincorporación del compañero Rafael Vargas, disponiendo su reingreso efectivo a su puesto de trabajo, con día, horario y lugar ya establecidos. Este fallo no es casualidad. Es el resultado de una pelea larga y desigual.
“La empresa Pilkington, a través de recursos humanos con la complicidad del sector médico y la presión de la burocracia sindical (SOIVA-CGT) decidió apartar al compañero de su puesto, pasándolo a una reserva de puesto, utilizando excusas vergonzosas para justificar lo injustificable, dejando afuera al compañero durante tres años y medio.
“Ahí comenzó la verdadera batalla. Se iniciaron acciones judiciales, se dictaron medidas cautelares, se aplicaron multas a la empresa, y aun así, la patronal siguió negándose a cumplir, impidiendo el ingreso del compañero a su lugar de trabajo. Pero no pudieron frenar lo inevitable.
“Hoy, la justicia vuelve a marcar un límite claro: Los derechos de los trabajadores no se negocian ni se pisotean.
Este nuevo paso no solo significa la reincorporación de un compañero, sino que representa algo mucho más profundo: Un avance concreto en la libertad y democracia sindical. Un golpe a las prácticas persecutorias y discriminatorias. Una señal clara de que la organización independiente crece y da pelea.
“Desde SATIVA lo decimos con firmeza: No son palabras, son hechos. No son promesas, son resultados. Vamos a seguir estando donde hay que estar: Al lado de cada trabajador que decida pelear. Somos un sindicato nacido en el dolor, fortalecido en la lucha”, redondea la nota.