Por Jesús Chirino*
Francisco Salamone firmó lo que no era suyo
El 11 de abril de 1935, en el referido diario cordobés, se reprodujo una carta de Armando E. Rodríguez, quien supo trabajar como dibujante proyectista en el estudio que el italiano Francisco Salamone tenía en Villa María. En el escrito, Rodríguez denunció que ese ingeniero y arquitecto, también funcionario municipal de esta ciudad, no era el autor del proyecto de la plaza Centenario. Incluso lo desafió a desmentirlo públicamente, pero, revisando el mismo diario, en las semanas posteriores a la denuncia no hay respuesta alguna de Salamone.
Rodríguez sostuvo que él mismo, por orden de su jefe, copió el plano de la plaza que había sido realizado por la Casa Hijos de Luis Costantini en Buenos Aires. Por entonces, Villa María estaba gobernada por Eugenio Parajón Ortiz. Una administración municipal plagada de acusaciones de corrupción y malos manejos. El denunciante acusó, con conocimiento de causa, por ser quien dibujó la copia del plano, que Salamone firmó como propio lo que en realidad era de la firma mencionada.
Trabajos conjuntos
Por los elementos que contiene, la denuncia de Rodríguez es muy convincente, igual es importante buscar más datos que sustenten o desmoronen la credibilidad de la misma. En esa búsqueda, quizás, lo primero a señalar es el reconocimiento que existe de la colaboración entre Salamone y Costantini.
Algunos estudiosos de la obra de Salamone señalan que la construcción de la plaza Centenario de Villa María, iniciada en 1934, sería el inicio de esa forma de trabajo. Luego se repetiría la colaboración en la construcción de otros espacios públicos en distintos municipios, tal el caso de Carhué, Azul, Rauch y Pringles. El arquitecto Gabriel Lucardi sostiene que no se sabe “cómo llegan a trabajar juntos Salamone y Costantini”; a la vez, supone que la relación entre estos dos profesionales vendría “de la política, ya que Salamone era un activo militante radical y Costantini realiza el parque en San Juan, que era gobernado por un caudillo de ese partido”. Recordemos que, al momento de la construcción de la plaza Centenario, Villa María era gobernada por Parajón Ortiz, que provenía del radicalismo, aunque se había diferenciado de la posición abstencionista de la Unión Cívica Radical.
Por su parte, el ingeniero civil Alfredo Fushimi ha sostenido que “Salamone hacía las obras monumentales mientras que las plazas son todas obra de Costantini”. El mismo autor afirma que no le “quedan dudas” al respecto y señala que “pisos, farolas, todo eso, es obra de Costantini, que al juntarse con Salamone logró que ambos se potenciaran”. Fushimi también remarca el talento de Salamone como empresario “que consiguió todos esos trabajos”.
Las obras hablan
Lucardi también hace deducciones a partir de datos concretos, como lo son los diseños de plazas y paseos, que son diferentes a los que Salamone usó en cementerios, mataderos y sedes municipales. Este autor marca varios casos concretos, un ejemplo es el de “las fuentes de las plazas de Laprida y Alberti, donde lo que aparece en la propuesta no tiene nada que ver con lo que se hizo, y parecen una evolución de las de la plaza Centenario en Villa María”. Otra observación de peso que aporta está relacionada al hecho de que cuando los profesionales, a finales de los años ´30, se separan, la firma Costantini es contratada para llevar adelante la construcción de una decena de parques urbanos en la provincia de Santa Fe. En el marco de esos trabajos, en Rosario, “Costantini sigue usando varios diseños anteriores, como el caso del Parque Ludueña, hoy Parque Alem, inaugurado en 1939. Ahí se observan las veredas al estilo de las de Azul, maceteros gigantes como los de Villa María y luminarias semejantes a las de otras ciudades bonaerenses o de la misma Villa María”, afirma Lucardi.
Otro elemento a tener en cuenta es que, en 1940, la empresa “Luis Costantini e Hijos” confeccionó un catálogo especial por cumplir 50 años de existencia. En esta publicación se escribió “Casa Luis Costantini – 1890-91 – Bodas de Oro – 1940-41”. Más abajo se titula “Algunas de las más importantes obras proyectadas y realizadas últimamente”. Luego se incluye un listado de “Parques públicos”, “Plazas públicas” y “Canchas de Foot – Ball y de deportes”, y por último, “Parques y jardines en residencias particulares”. A los fines de esta nota es interesante señalar que entre las plazas se incluye la de “Villa María, provincia de Córdoba”. En ningún espacio del folleto se dice que en el diseño o planificación de esas obras participó Salamone.
Por otra parte, quiero destacar que en ese catálogo de la Casa Luis Costantini, figura, entre las “Canchas de Foot – Ball…”, la del “Club Deportivo Alumni Juniors”, de Las Varillas. Este fue un club surgido en 1932, de la fusión del Club Atlético Talleres, fundado en 1928, y Almafuerte Atletic Club. Cabe señalar que ese Alumni, el 23 de octubre de 1949, se unió con la Biblioteca Popular Infantil Almafuerte para dar vida al Club Almafuerte.
Luis Costantini también era italiano, nació en el norte de ese país durante el año 1863. El también arquitecto René Longoni, en su obra “Buscando a Salamone”, dice que Costantini “provenía de una familia con una larga tradición en el arte de la forestación y paisajismo. Adquirió una vasta experiencia en el intercambio de especies, desde plantas decorativas a especies industriales, para adaptarlas a las nuevas condiciones de suelo y clima, y reproducirlas comercialmente. Cuando emigra a la Argentina, en 1890, le da continuidad a este negocio”.
Con relación a la firma comercial que, como señalé anteriormente, inició su actividad al inicio de la última década del siglo XIX, encuentro que en un fallo de segunda instancia, de la Cámara integrada por los jueces Jorge Escuti Pizarro, Ana M. Luaces y Hugo Molteni, de Buenos Aires, en la causa “Zeller, Adam C. Casa Luis Costantini SA”, donde se discutió la propiedad de tierras en el Delta del Paraná, se señala que “la ‘Casa Luis Costantini’, firma social ‘Hijos de Luis Costantini’, fue disuelta por sus socios con efecto retroactivo al 1 de mayo de 1954”. Allí, la confirmación del final de la actuación de la firma, que en algunas publicaciones especializadas se deja con fecha incierta.
La plaza de Costantini
Según la carta de Rodríguez, la falta de contestación de Salamone, los datos proporcionados por estudiosos de las obras de estos dos italianos, lo publicado por la empresa de Costantini y la repetición o el desarrollo de los diseños que tiene la plaza Centenario en otros espacios que luego construyó Costantini con su firma es más que plausible señalar que la plaza Centenario no es una creación de Salamone. En realidad, hay fundamentos para creer lo que escribió Rodríguez acerca de que dibujó “el plano matriz que usted -Salamone- presentó como proyecto propio, siendo ese proyecto un calco del plano que a ese efecto había remitido la Casa Costantini, en la misma forma en que también eran de la Casa Costantini los demás planos de detalles que yo también he pasado en limpio para que usted los firmase como proyectos propios y originales de su dirección técnica”.
*Periodista. Escritor. Secretario Gremial de la CTA Autónoma de la Regional Villa María
Collage digital: Raúl Olcelli
Fuente: www.eldiariocba.com.ar