“Pipón” Giuliani: “Confío en la reserva moral de nuestro pueblo”

A 50 años de su detención y de la creación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) en Córdoba, Juan Carlos “Pipón” Giuliani continúa con su lucha por los derechos humanos y la Justicia Social. En un contexto de creciente violencia y quiebre institucional, donde se verifican avances constantes y permanentes contra los cimientos de la democracia post-dictadura, el periodista e histórico dirigente de la CTA sostuvo ayer en el “Cara a Cara” de “Así son las Cosas” que “confío en la reserva moral que tiene la mayoría de nuestro pueblo para defender los derechos humanos conquistados, eso es un límite al Gobierno de Milei”, al tiempo que recordó que en Río Cuarto ya existía una organismo de derechos humanos en diciembre de 1983.
Expresó que la defensa de los derechos humanos “es una tarea constante, como una planta hay que regarla todos los días porque el revanchismo patronal y la restauración oligárquica buscan atropellarlos”, y cuestionó a gran parte de la sociedad de Río Cuarto por “cínica y alentar las propuestas represivas como las que lleva adelante Patricia Bullrich apaleando y gaseando a jubilados y trabajadores que protestan contra el ajuste. Este régimen pensado para beneficiar a una minoría y excluir a la mayoría de la población no cierra sin represión”.
“Hoy están queriendo borrar la memoria, la reivindicación del terrorismo de Estado volvió con todo de la mano de los libertarios. Hay una base de memoria muy fuerte en la juventud, más allá de todo lo que nos muestran los medios de comunicación hegemónicos. Confío en la reserva moral que tiene la mayoría de nuestro pueblo, eso es un límite al autoritarismo, al igual que las manifestaciones masivas de los 24 de marzo”.
“El Foro de los Derechos Humanos y la Justicia Social de Río Cuarto lo presentamos en sociedad el 2 de diciembre de 1983, cuando muy pocos hablaban del tema, porque empezamos a caminar y conversar sobre la necesidad de sembrar conciencia para debatir y difundir lo que estaba pasando, porque todo estaba fresco. Nació con el objetivo de denunciar la situación de violación de los Derechos Humanos en Río Cuarto. Se dictaban charlas, conferencias y teníamos una fuerte visibilidad. Fue la primera organización que pidió que se hiciera Justicia ante los delitos de la última dictadura militar. El organismo realizó su presentación oficial en diciembre del ‘83, pero hacía meses que manteníamos reuniones, incluso durante el período final de la dictadura”.

“Al Foro lo integramos un par de militantes que recién salíamos de la cárcel, como mi hermano Diógenes y yo; Jorge Franco, un abogado que defendió presos políticos durante la dictadura; Julio Girard, Gustavo Porqueres y Víctor Barrios, entre otros, que le dimos forma a un espacio de Derechos Humanos que no existía en la ciudad. Las primeras charlas fueron en la primavera del ‘83 e hicimos público el reclamo de justicia en diciembre de ese año. Fue un espacio de resistencia y denuncia en una ciudad aparentemente calma pero que en realidad había sido brutalmente castigada por la represión”.

“Surgió en el momento justo, sin especulaciones políticas y con una conformación muy plural. Nosotros veníamos de estar presos por nuestra participación en el Peronismo Revolucionario (Montoneros), pero también estaba Porqueres, que era del Partido Intransigente, Girard, que no militaba en un partido político pero era un hombre de izquierda muy cercano a los Derechos Humanos; Franco, que provenía del Peronismo, una persona muy generosa y abierta y Barrios, que era dirigente del Partido Comunista (PC)”.

“En lugar de cuestionar y criticar las barbaridades que dicen los jóvenes liberfachos, como el ‘Gordo Dan’, se está naturalizando el proceso de ataque a las organizaciones populares y de reivindicación de la dictadura. Si yo digo que este gobierno es cruel y hago hincapié en eso, le estoy dando la razón a los gobiernos anteriores que sostenían un modelo basado en un ‘capitalismo serio’, de ‘rostro humanitario’. El capitalismo es un sistema cruel, injusto y violento por su propia naturaleza, basada en la explotación del hombre por el hombre. Yo sigo creyendo en una Patria Socialista y en una sociedad de iguales”.

Fuente: Programa “Así Son Las Cosas” que se difunde por FM Gospel de Río Cuarto