El Secretario General de la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, junto a la Secretaria Adjunta de la Central y referente de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), Silvia Alcoba, participaron el viernes de una olla popular en el Merendero “Tacitas de Colores” del barrio Cooperativa Vipro, camino a 60 cuadras, compartiendo el pan con vecinos y vecinas y fortaleciendo la organización comunitaria.
“En tiempos de ajuste y exclusión, seguimos construyendo unidad popular desde los barrios, acompañando a quienes más lo necesitan y reafirmando que la solidaridad y la organización colectiva son el camino. Porque donde hay una necesidad, nace también la lucha y la esperanza del pueblo trabajador. Porque la dignidad no se negocia. La lucha es en unidad y en la calle”, dijo Alcoba.


Por su parte, Giuliani apuntó: “Primero quiero reivindicar a Mariano, Brenda y su mamá por abrir las puertas de sus casas. Estamos en un momento donde los medios de comunicación te dicen encerrate porque el del lado te va a cagar, y ellos de corazón abren sus puertas para que la barriada acuda a una copa de leche o a un plato de guiso. Me parece importante remarcar que en estas situaciones tan difíciles que vivimos, la solidaridad de los de abajo es la única que va a cambiar la realidad, ni los políticos ni los gobiernos, desde el barrio con humildad y solidaridad vamos a salir”.
Y agregó: “Pensaba en el valor de la olla, poder compartir un pedazo de pan y la comida fortalece la palabra compañero y compañera que significa esto de compartir el pan y el alimento. Quiero decirles que este fueguito que está prendido ahí es uno de los miles de fueguitos que en la Argentina se prenden todos los días para que las ollas funcionen y nuestro pueblo coma. A seguir laburando de manera colectiva porque la salida no es individual”.




Para Giuliani, “las trabajadoras y trabajadores de las barriadas populares junto a los laburantes registrados, en negro, activos, jubilados y desempleados forman parte del mismo colectivo, porque la clase es una sola y en su seno se está gestando el nuevo sujeto político y social de esta etapa”.
Y sentenció: “Desde un principio dijimos que Llaryora es Milei, por más que ahora se disfrace de ‘opositor’ por motivos electorales. El Gobernador lo sigue demostrando cuando aplica el ajuste en salud y educación; decreta la transformación de EPEC en una sociedad anónima como paso previo a su privatización; reduce servicios y cierra sucursales del Banco de Córdoba en toda la provincia; persigue y estigmatiza a los cuidacoches y limpiavidrios; mientras que en la Unicameral figuran como asesores 85 ex intendentes ‘ñoquis’ que no lograron la re-reelección en sus pueblos, crece la desigualdad social y la criminalización de la protesta está a la orden del día en Córdoba”.