A 26 años del asesinato de Teresa Rodríguez

Hace 26 años, en el marco de una brutal represión contra las protestas en Cutral Có y Plaza Huincul, una bala policial terminó con la vida de Teresa Rodríguez, de 25 años.

El 12 de abril de 1997, trabajadores desocupados de Cutral Có y Plaza Huincul, en la provincia de Neuquén, volvían a las rutas para reclamar por puestos de trabajo -tras un pacto que habían alcanzado meses atrás con el entonces gobernador Jorge Sapag- y solidarizarse con una huelga llevada adelante por los docentes.

Ese día, la Gendarmería reprimió a los piqueteros. Los hicieron replegarse hacia la ciudad, donde ingresaron con balas y gases lacrimógenos, ante la resistencia de la población del lugar. En la represión, mataron a Teresa Rodríguez, una trabajadora de 25 años. Además, resultaron heridos otros cuatro jóvenes durante el operativo.

El Gobierno Provincial afirmaba que la bala que había matado a Teresa había salido de los grupos piqueteros, pero una pericia demostró que provenía de una pistola 9 milímetros, el calibre que utiliza la Gendarmería.

Más de 15.000 personas participaron del velorio de Teresa Rodríguez, y en todo el país se produjeron movilizaciones en repudio a este asesinato.

El asesino nunca fue identificado, y la Justicia terminó cerrando la causa sin procesar a nadie. Sin embargo, una segunda causa logró demostrar que cuatro policías habían disparado contra la población. Fueron condenados a dos años y medio de prisión en suspenso, y, más tarde, reincorporados a la Policía Provincial.

Hoy recordamos un hecho que quedó impune. Nunca se encontró al culpable de efectuar el disparo que sesgó su vida cuando tenía tres hijos, una mujer y dos varones, aquel sábado por la mañana cuando hizo un alto en el lugar antes de continuar camino a su trabajo.

La Justicia neuquina nunca logró establecer de qué arma salió el disparo calibre 9 milímetros que la alcanzó. Si bien en un primer momento hubo un efectivo policial que fue detenido y acusado, las pruebas obtenidas luego determinaron que no se trataba del autor.

Entonces, la causa se cerró sin tener un culpable. Solo hubo otra investigación por el delito de abuso de armas que llevó a unos cuatro uniformados ante la Justicia Correccional de ese entonces y que como se trataba de delitos que no superaban los tres años sus condenas fueron en suspenso.

Los padres de Teresa Rodríguez fueron los que de manera incansable reclamaban para que se haga Justicia, la que nunca llegó. Al menos para Flor, la mamá de Teresa que a fines de 2021 falleció a los 90 años y sin que haya podido saber el nombre del responsable del crimen de su hija.

Fuente: www.rionegro.com.ar; www.filo.nwes