El Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, pasó por Radio Sumario Noticias de Alta Gracia y dejó definiciones claves sobre el momento que atraviesa el campo popular. “En tiempos de ajuste feroz, el desafío es ser el bastión de lucha y resistencia. Pero para eso, debemos unificar una clase trabajadora que hoy se encuentra fragmentada. El sentido de pertenencia y de identidad debe ser para el conjunto de la clase trabajadora. No importa si sos estatal, privado o de la economía popular: Los laburantes somos una sola clase y la salida es colectiva. Unidad de los trabajadores, siempre”.
Respecto a la reaccionaria Reforma Laboral -sancionada a medida de los intereses de los grupos patronales- expresó que “se perdió legislativamente pero se ganó políticamente. Hoy, con el 60 por ciento de nuestro pueblo enemistado y enojado con las políticas económicas de Milei, alumbra un nuevo tiempo en la perspectiva de constituir, con la unidad desde abajo, un nuevo frente de lucha que no dialogue, sino que siga combatiendo el régimen de saqueo y entrega de este Gobierno”.
Giuliani señaló que “el desafío que tenemos hoy, en primer lugar, es seguir siendo el bastión de lucha y de resistencia a este modelo de ajuste. Creo que la clase trabajadora con los sindicatos más combativos y las organizaciones sociales representativas, venimos dando una pelea de manera permanente contra este sistema”.
A su juicio, “es fundamental aceptar que hoy la clase trabajadora está fragmentada, quienes tienen la posibilidad de tener un recibo de sueldo, un Convenio Colectivo de Trabajo, vacaciones pagas, es una pequeña porción del universo laboral en nuestra Argentina. El resto está precarizado”.
Y agregó: “Lo importante es entender en esta batalla cultural que le damos al enemigo que el sentido de identidad, de pertenencia y de conciencia de clase tiene que ser para el conjunto de la clase trabajadora: Ocupada, en blanco o en negro, informal, precarizada, monotributista, autónomos, pero también para aquellos compañeros y compañeras que están desocupadas porque, en definitiva, trabajadores somos todos”.
“En este contexto de crisis económica y social uno sobrevive como puede, pero creo que el desafío es organizar este nuevo sujeto que no está en la fábrica, en las oficinas de trabajo, sino que anda disperso en el territorio y que hoy no encuentra la herramienta natural para organizarse, unificar las luchas y poder darle pelea a este capitalismo salvaje que lo único que hace es darle cada vez más riqueza a menos ricos y que deja hambre, miseria y muerte en las mayorías populares de Argentina, de Latinoamérica y El Caribe pero también del mundo”, sentenció.