Por Jesús Chirino*
A partir del apoyo de hinchadas de fútbol, hace un par de semanas, el gran público se enteró de que todos los miércoles, los jubilados protestan frente al Congreso Nacional y son blanco de la represión ejercida por las fuerzas del Estado. Un reportero gráfico, que registraba lo que sucedía, sufrió el impacto de un proyectil disparado por esas mismas fuerzas. El fotógrafo Pablo Grillo aún continúa internado por el daño que el impacto le produjo en su cabeza. El 24 de marzo, a lo largo y ancho del país, se realizaron numerosas muestras del gran consenso nacional que existe alrededor de la Memoria, la Verdad y la Justicia. En la ciudad de Buenos Aires, tuvo lugar la manifestación popular más importante, superando cualquier previsión en cuanto a concurrencia. Con escasa presencia policial, en la multitudinaria marcha no se produjo conflicto alguno, pero al día siguiente, en la entrada de la ciudad de Río Gallegos, en el paraje de Aike Güer, provincia de Santa Cruz, una dependencia del Gobierno nacional destruyó el monumento erigido en honor a una de las figuras intelectuales más importantes de la Argentina en el siglo XX y XXI.
Con martillos neumáticos y una enorme máquina excavadora de Vialidad Nacional tiraron abajo el monumento que, en la ruta nacional 3, se había erigido en memoria del historiador, periodista, sindicalista y profesor Osvaldo Bayer y a los 1.500 trabajadores patagónicos que, por hacer una huelga pidiendo cuestiones elementales, fueron fusilados por el Ejército Argentino entre 1920 y 1922. Esa matanza estuvo casi olvidada hasta que Bayer, mediante un gran trabajo de investigación, logró que se conociera la verdad acerca de lo que había pasado en ese lugar. Osvaldo solía decir que allí no solo se mataron trabajadores, sino que en esa Patagonia Trágica habían comenzado las desapariciones forzadas de personas.
El monumento había sido inaugurado en el año 2023, durante la jornada del 24 de marzo, Día de la “Memoria por la Verdad y la Justicia”, cuando se recuerda a las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura.
Es este contexto hace imposible dejar de pensar que tremendo acto de violencia forma parte de algo mayor como es el ataque a la memoria, a la lucha por derechos y, en definitiva, un intento de imponer el olvido. Bayer, toda su vida, luchó contra el olvido y rescató la historia de las huelgas patagónicas, de las masacres de pueblos originarios y de los anarquistas. En cada caso descubrió cómo los castigados resistieron y organizaron luchas populares contra el Estado que los violentaba. Pero el burdo intento de destruir la memoria colectiva les salió mal, el acto violento de tirar abajo el monumento a Osvaldo Bayer despertó un sinnúmero de reacciones, denunciando la atrocidad del acto y llamando a que los jóvenes conozcan la gran obra de este intelectual. Sus hijos también se han manifestado en contra de la acción del gobierno nacional. Así Ana Bayer, con quien mantengo contacto, señaló “esto se está difundiendo un montón, está bueno que de repente se hable de Osvaldo. No se dan cuenta que cuanto más destruyen, más se va hablar…”. También recojo la manifestaciones de otras figuras de la cultura:
Germán Ferrari
-Periodista, escritor y docente universitario. Autor de varios libros, entre ellos “Osvaldo Bayer. El rebelde esperanzado”.
El plan sistemático contra la memoria, la cultura y la educación pública desatado por la ultraderecha no descansa. Hace casi 14 meses que comenzó una edición remozada. La última dictadura cívico-militar lo había llevado al extremo: genocidio, desapariciones, persecuciones, exilios, censuras. Su antecesora, la Revolución Fusiladora, había pretendido desperonizar la Argentina. Hoy es el monumento a Osvaldo Bayer, ayer fue el nombre del Centro Cultural Kirchner, mañana, ¿qué será? El pueblo no olvida y renueva sus votos memoriosos resistiendo, rescatando de la oscuridad de la intolerancia. Bayer ya había sufrido en carne propia las iniquidades del odio. Y su nombre se multiplicó y floreció en decenas de lugares que los fascistas no habían soñado ni en sus peores pesadillas: calles, escuelas, centros culturales, bibliotecas…
¿Cuánto tardará en que su imagen sea levantada nuevamente en la entrada de Río Gallegos o en cualquier otro lugar del país? Porque habrá miles de manos que vuelvan a apuntalar el monumento derribado como símbolo de la memoria popular que perdura, a pesar de todo.
Sergio Castro
-Cantautor y profesor de Historia. Entre sus obras musicales se cuenta el trabajo conceptual “Cantata Patagonia de Fuego”, que compuso en base con los cuatro tomos de “Los Vengadores de la Patagonia Trágica”, de Osvaldo Bayer.
Lo ocurrido con el monumento de Osvaldo Bayer, su destrucción, en la ruta 3, en Santa Cruz, por orden del Gobierno nacional y sus plebeyos de turno, ya no dejan dudas, que este gobierno ha implantado nuevamente el accionar de la vieja Liga Patriótica y ha resucitado un macartismo macabro en toda su dimensión… el atentado al monumento de Bayer, encierra un mensaje sórdido y codificado… intencionadamente pensado, se lo demuele el 24 de marzo, tal como se lo había inaugurado… se acercan horas aciagas para la sociedad argentina… TODA… “hemos” votado a unos “locos con carnet” que saben bien lo que están haciendo y hacia dónde van… “padre despertad… que nos han declarao la guerra” (Joan Manuel Serrat).
El legado de Osvaldo Bayer, resiste todo intento de barrida… a resistir!… La investigación de Bayer a los hechos de la Patagonia trágica, melló en ciertos sectores conservadores de la provincia, hijos de terratenientes y militares, por ello siempre fue una investigación incómoda para ese sector, lo que no me extraña pensar que hay un sector social hoy en Santa Cruz, que este hecho del monumento de Bayer, le resulte indiferente a algunos, y otros, sin decirlo, les cause, una cierta satisfacción. Existen en Santa Cruz, muchas comisiones llamadas de la memoria, por la verdad y la justicia, que reivindican la figura de Osvaldo Bayer, las hay en muchas localidades de la provincia, hay investigadores locales que no quieren que la memoria de los 1.500 peones fusilados, sea borrada para siempre, pero hablar con ellos, es también enterarse de cómo deben “pelear” espacios, cuántas puertas cerradas encuentran “oficialmente” en la provincia para avanzar.
Por ejemplo, la comisaría de San Julián, donde llevaron a las putas que se negaron a brindar sus servicios a los soldados que fusilaron a los peones, en 1923, dicha comisaría está demolida (personalmente he ido allí en noviembre de 2024) esta demolida en un 80%, solo quedan partes de la vieja casa de entrada, y el proyecto de declararla museo de la memoria, está estancado. Tampoco cuenta con el apoyo masivo de la comunidad, es un tema que “quema”, lo mismo ocurre con el viejo prostíbulo que aún está en pie, pero está muy deteriorado. Es decir, no es, en absoluto extraño, que un monumento de Bayer en Santa Cruz, sea algo incómodo, por eso la pregunta es: al monumento de Bayer, lo sacó Vialidad Nacional, el Gobierno nacional… y nadie más?
Si en Villa María hay un monumento determinado y hay una orden de sacarlo, las autoridades locales… ¿no pueden hacer nada?
Marcelo Dughetti
-Escritor, docente, comunicador social, poeta de extensa y fructífera trayectoria durante la cual obtuvo varios premios.
Rojo y Negro a Osvaldo Bayer
Por donde comenzó el monstruo a comer
por la cabeza responde la imagen
y cae el monumento de un hombre que se multiplicó
en cien, en mil, en miles de miles.
El sonido del metal y el hormigón es casi una queja
un dolor con olor a pueblo a
sangre de pueblo.
Los ojos del anarquista escriben con las manos llenas
de semillas
lo que ni el cáncer pudo, lo quiere poder una
retroexcavadora,
un dinosaurio del siglo de las máquinas
operado por las mismas manos que el hombre cuidó
toda su vida,
las mismas a las que tuvo presente
cuando pialaban, armaban corrales, esquilaban, sembraban
y tantas otras cosas en el sur del continente.
Allá donde los ejércitos matan sin que nadie los juzgue
antes Facon Grande ahora Maldonado,
tierras propensas a los espejismos y al olvido
ya lo dijo alguien el país del diablo.
Pero antes de las redes antisociales
antes de los monumentos a los vencedores
en la soledad del perseguido, en la soledad del exiliado
pensando y actuando, actuando y volviendo a pensar
peleaba Osvaldo Bayer
con la sola mirada de un poderoso corazón negro y rojo
capaz de desenterrar del olvido el oficio de las putas
en San Julián que no olvidaban a sus compañeros
y despertar las calaveras
de los fusilados
con un beso en la frente
para desamordazar las bocas
y con la ternura de su oído escuchar el susurro casi tibio
para contestarle a los apropiadores de la historia
para hacerlos caminar sobre el filo de una verdad irrefutable:
nos han declarado la guerra
y no hay tregua posible con los lobos de hombre.
*Docente. Periodista. Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María
Fuente: www.eldiariocba.com.ar