¿Se acerca la hora de la verdad para Gerardo Martínez?

“El 24 de marzo de 2025, el Gobierno anunció que se desclasificarán los archivos secretos de las fuerzas armadas en su accionar desde 1976 a 1983. ¿Con ello se preanuncia el fin de la impunidad, el juicio y castigo para Gerardo Martínez?
“Gerardo Martínez es actualmente el Secretario General de la UOCRA, Secretario de Relaciones Internacionales en la CGT e integrante del Consejo de Administración de la OIT, órgano ejecutivo tripartito de la Oficina Internacional del Trabajo.
“Conforme lo indica el periodista Marcelo Larraquy, ‘Durante la dictadura, en la comunidad informativa de la inteligencia militar, se lo conocía con el seudónimo de “Gabriel Antonio Mansilla’, en referencia a Gerardo Alberto Martínez. Informa el periodista que ‘Martínez actuó como agente secreto del Destacamento 201 de Inteligencia de Campo de Mayo, según su foja de servicios, que se publica por primera vez, en la que se lo califica como agente leal y útil’ (ver Una foja…).
“La Secretaría de Derechos Humanos admitió que Gerardo Alberto Martínez (DNI 11.934.882) figuraba en el listado del Personal Civil de Inteligencia (PCI) del Batallón 601, aunque informaba que había actuado entre marzo de 1982 y diciembre de 1983. El 3 de julio, en declaraciones a radio Mitre, Martínez dijo que había sido convocado por los militares para la reconstrucción de las islas Malvinas una vez que las Fuerzas Armadas dominaran el territorio, pero que él no tuvo “nada que ver con la dictadura, ni había firmado nada”.
“A pesar de ello, conforme indica Larraquy: ‘Ambas informaciones están desmentidas en su legajo microfilmado, archivado en el Departamento de Personal de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército. Según la revisión de las fojas, Martínez es presentado en julio de 1981 en el Destacamento de Inteligencia 201, con asiento en la guarnición de Campo de Mayo, y comienza a actuar en octubre de 1981, mes en el que cobra su primer sueldo. Para entonces no había ningún plan para reconquistar las islas. Además, Martínez jura (y firma) servir con lealtad y fidelidad al organismo militar (ver abajo). El Destacamento 201 al que sirvió Martínez dependía del Comando de Institutos Militares. Durante la dictadura sus jefes fueron los generales Riveros, Montes, Nicolaides y Bignone. El Comando tenía el control operacional sobre la Zona 4, que comprendía los partidos de Escobar, General Sarmiento, General San Martín, Pilar, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López y San Fernando (de donde era oriundo Martínez). El Comando de Institutos Militares remitía información al Batallón de Inteligencia 601, adonde también reportaban las “comunidades informativas”, del personal militar, policial, gendarmería, prefectura, delegaciones de la SIDE y el personal civil de inteligencia. A partir de esa información, actuaban los distintos grupos de tareas. Muchos militares y civiles que prestaron servicios en el Destacamento de Inteligencia 201, también lo hicieron en el Batallón 601, como era el caso del PCI Gerardo Martínez. El titular de la UOCRA ingresó a la inteligencia militar a los 25 años, con el seudónimo de Mansilla Gabriel Antonio. Su especialidad fue Agente de Reunión en el ámbito Gremial. Su destino era el SAEIC, Sección de Actividades Especiales de Inteligencia y Contrainteligencia. Martínez ingresó como agente secreto (C3) a horario completo. En algunos casos, los agentes participaban de los operativos para garantizar su efectividad.
“Recibían una remuneración complementaria por ‘actividad riesgosa’. El juramento por ‘fidelidad y lealtad’ con el órgano de la inteligencia militar Martínez lo efectúa en enero de 1982 con el mayor Alfredo Filippelli, 2do jefe del Destacamento 201, en Campo de Mayo. En 1983, el jefe del SAEIC, el capitán Raúl Fernando Delaico, lo recomienda para el ascenso por su tarea entre 1982 y 1983.
“La causa referida a Gerardo ‘601’ Martínez, líder de la UOCRA, tramita ante el juzgado del juez Lijo, quien a pesar que en la causa de la Contraofensiva montonera`’, Lijo condenó al agente Julio Héctor Simón ‘El Turco Simón’, recientemente fallecido a 23 años de prisión. Simón tenía la categoría In 14, cuadro C-3, la misma jerarquía que detentaba Martínez, a quien declaró la falta de mérito y ordenó el archivo de la causa contra el presunto represor, sindicalista dialoguista cercano a Milei y habitué de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Gerardo Alberto Martínez.
“En el caso de Martínez, los registros microfilmados de su accionar durante la dictadura se encuentran en el Juzgado del juez Lijo, el ahora juez de la Corte designado por Javier Milei por Decreto y que la Corte se niega a tomarle juramento”, concluye la declaración del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SITRAIC-CTAA) que conduce Víctor Grosi, Secretario de Interior de la CTA Autónoma.