Por Sonia Ramadori*
Acompañar es un verbo que significa ir junto a otra persona, escoltar, apoyar.
Pensar en el trayecto, en el período transitado y en el que estamos viviendo nos conduce a buscar una palabra que le de identidad; eso que nos caracterice entre las múltiples y diversas organizaciones y sus propios modos y estilos.
La Regional de la CTA-A, con la Comisión que asumió en el 2022 acompañó fraternalmente todas y cada una de las luchas y manifestaciones de los gremios de base que pertenecen a la Central y las de los gremios que no pertenecen a la ctaa, como una clara muestra del único y enorme objetivo que persigue una Central de Trabajadores, que no es otro que, el apoyo incondicional a la clase trabajadora.
Leerlo linealmente como está escrito parece un trayecto perfecto pero no, no es ni lineal ni perfecto. La autonomía de patrones y partidos políticos de nuestra Central, fortaleza que le dio un perfil amplio como para albergar a una gran cantidad de sindicatos y de organizaciones sociales de diferentes filiaciones político-partidarias, por momentos y especialmente en épocas electorales, genera divisiones e internismos que no son fáciles de gestionar, decepciones en algunos, dispersión en otros. Entonces, aparece la pregunta, ¿Cuán capaces somos de sostener un proyecto social de bien común que nace desde las mejores intenciones, desde la noble idea del democrático debate para aunar criterios y definir posiciones que contengan a todos?
Estamos atravesados por el contexto y las circunstancias, la fragilidad de lo que creíamos seguro y el miedo a perder nos individualiza, nos ensimisma y nos separa.
Desde la Central nos reconocemos golpeados fuertemente por la cultura imperante, la competencia feroz por no quedar afuera de cierto ámbito de seguridad.
Con todo y a pesar de todo, algunos seguimos creyendo que no podemos luchar por una vida digna y de justicia social, con los mismos métodos o modos que impuso el capitalismo para oprimirnos.
Desde esta perspectiva trabajamos acompañando a los sectores más vulnerables, los que padecen en sus propios cuerpos cada cambio en las políticas públicas.
Se acompaña a jubilados, se acompaña a docentes, se acompaña a las luchas por la Educación Pública Universitaria, por los discapacitados, por los transfemicidos. Se acompaña a familias que sufren la desaparición de niños.
Se amplían y fortalecen los vínculos con los vecinos y referentes barriales. La alfabetización de adultos ha generado la confianza que se requiere para que lleguen propuestas que nacen en los mismos barrios, con sus propios recursos.
Acompañar genera confianza.
En eso andamos.
*Secretaria de Finanzas de la CTA Autónoma Regional Villa María. Trabajadora territorial comunitaria