El Sindicato de Peones de Taxi de Córdoba (SIPETACO-CTAA) expresó su absoluto rechazo a la habilitación de aplicaciones de transporte en la ciudad, medida implementada recientemente por el Concejo Deliberante.
Carlos Emanuel Cafure, asesor legal de la organización, cuestionó duramente la decisión política y apuntó contra el rol de los concejales y el municipio.
“Es vergonzoso e indignante ver lo bajo que hemos caído como país, provincia y municipio. En cualquier lugar serio del mundo se defienden primero los intereses locales, antes que los extranjeros. Aquí no”, señaló Cafure.
El letrado advirtió que la habilitación de las aplicaciones extranjeras deja a los taxistas y remiseros en una situación de “competencia desleal y obscena”, poniendo en riesgo su fuente laboral.
Además, cuestionó que el municipio no haya recurrido el fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) -que instó a las autoridades a regular las apps- ante la Corte Suprema: “Ese fallo también se podría haber apelado, pero no se hizo. ¿Cuál fue el motivo para no acudir a la Corte y en cambio alentar a estas multinacionales que no dejan un peso en Córdoba ni en el país?”.
Precarización y riesgos
Cafure sostuvo que estas empresas presentan antecedentes de evasión fiscal y precarizan a sus trabajadores al encuadrarlos como monotributistas: “No tienen aguinaldo, vacaciones ni derechos laborales básicos. Las aplicaciones impulsan un modelo de monotributistas pobres, en lugar de trabajadores con salarios dignos”.
También alertó sobre los riesgos de seguridad vial: “Los choferes no pasan por controles médicos ni psicológicos, nadie sabe si padecen enfermedades que puedan ocasionar desvanecimientos. Los vehículos tampoco son sometidos a inspecciones mecánicas. Y las condiciones de uso de estas plataformas incluyen cláusulas abusivas para el consumidor”.
En sus declaraciones, Cafure vinculó la expansión de las aplicaciones al modelo económico del gobierno nacional: “El presidente Javier Milei dijo que era el topo que destruía al Estado desde adentro. Con sus políticas de desregulación, impulsa la anarquía generalizada y ahora también ataca al transporte público automotor, avalando a estas apps extranjeras en desmedro de taxis y remises”.
Asimismo, cuestionó a los bloques políticos del Concejo Deliberante por no haber defendido al sector: “No hubo un solo concejal que votara en contra. ¿Y se dicen representantes del pueblo?”.
Finalmente, Cafure remarcó que el Sindicato de Peones de Taxi no dará marcha atrás: “Se trata de una organización con historia de lucha, que sabe que ninguna pelea se abandona. Acá nadie se rindió aún. Y esta lucha recién comienza”.
Fuente: www.diariosindical.com.ar